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La definición radiológica de nódulo tiroideo es cualquier imágen distinta al tejido tiroideo que la rodea. Sin embargo cambios ecograficos de la tiroiditis de Hashimoto y enfermedad de Graves, así como los signos ecograficos de destrucción del tejido por tiroiditis subaguda podrían describirse como nódulos. Así que esta definición puede llevar a crear diagnósticos de nódulos en donde no existen o a sub valorar el diagnóstico.
El nódulo tiroideo no es mas que un grupo de células que forman un tumor en la glándula tiroides.
El 65 al 70% de la población mundial tiene un nódulo tiroideo de estos el 90% de los casos son nódulos benignos.
Solo 3 cosas nos interesa saber de los nódulos:
1. Si es maligno (Cancer de tiroides): Por fortuna solo un 10% de todos los nódulos son malignos es decir: cáncer
2. Si genera síntomas compresivos: La glándula tiroides se encuentra ubicada en un área muy cerrada (el cuello), rodeada por estructuras vitales, anterior al esófago, la tráquea y el nervio laríngeo recurrente que controla el moeviemiento de las cuerdas vocales y medial a la arteria carótida que lleva sangre al cerebro y las venas yugulares que devuelven sangre al corazón. Entre el 5 y el 10% de los nódulos pueden comprimir estructuras importantes llevando a síntomas que pueden alterar la voz, la deglución, la respiración, el patrón de sueño o generar molestias o sensación de masa que altera su calidad de vida.
3. Si es funcionante: Entre el 5 y del 10% de lo nódulos tiroideos pueden producir hormona tiroidea llevando a hipertiroidismo que genera múltiples síntomas (ver tirotoxicosis e hipertiroidismo)
Cómo reconocer estás 3 condiciones:
1. Con una consulta médica completa, una entrevista bien dirigida a los signos y síntomas, tiempo de evolución, forma de diagnóstico ( incidental en ecografía y otra imagen o por síntomas o evidencia estética), compresión y síntomas fuera de la tiroides que sugieran funcionalidad, antecedentes personales y familiares relacionados.
2. Sus características ecográficas: La ecografía es la única imagen que hoy en día nos permite evaluar al detalle un nódulo tiroideo y basados en sus características nos sugiere un porcentaje de sospecha de malignidad que nos permite tomar decisiones de hacer estudios citológicos o seguir un nódulo con ecografía. La ecografía es operador dependiente, esto quiere decir que se requiere un entrenamiento suficiente en tiroides para evitar sobre diagnósticos que terminen en cirugías innecesarias o sub diagnósticos que no estudien lesiones de carcinoma de tiroides.
3. Estudios de laboratorio: En todos los casos debe evaluarse la función tiroidea. Los nódulos funcionantes tienen un enfoque diferente!
El manejo de los nódulos depende de estas 3 condiciones y puede ir desde seguimiento ecográfico, biopsia o yodo en los casos indicados, hasta la resección de la tiroides con cirugía abierta o la realización de procedimientos mínimamente invasivos en reemplazo de la cirugía en los casos adecuados (ver sección de ablación con láser o radiofrecuencia)
Las terapias mínimamente invasivas como ablación con láser son excelentes opciones de manejo en nódulos benignos grandes, nódulos funcionantes y en casos seleccionados de cáncer de tiroides y pueden reemplazar a la cirugía abierta con menor riesgo de complicaciones y mejores desenlaces en calidad de vida.
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